

El panorama del internamiento moderno está cambiando a medida que las cadenas de suministro ilícitas se vuelven cada vez más sofisticadas, lo que convierte la implementación de soluciones avanzadas de seguridad por rayos X para centros penitenciarios en una necesidad fundamental y no en un lujo tecnológico. Las amenazas actuales son miniaturizadas, sintéticas y, con frecuencia, están ocultas dentro de la propia anatomía del cuerpo humano o en los componentes más cotidianos del correo diario.



















